Sebastián Rulli… En plena madurez

Su relación con Angelique está más sólida que nunca

Los sinsabores que a lo largo de su vida ha sufrido el protagonista de la telenovela Tres veces Ana, bien o mal le han ayudado para ser mejor persona y luchar por lo que quiere.

Para el argentino no ha sido nada fácil desafiar esos retos, pero ha sabido enfrentarlos y salir adelante.

Hoy que cumple 20 años de carrera artística, los celebra al lado de su pareja, la actriz Angelique Boyer, con quien protagoniza la historia producida por Angelli Nesma, lo cual les permite afianzar más su relación y darse cuenta que son el uno para el otro.

El ex modelo ha hecho lo que ha querido con su existencia y a sus 41 años lo reafirma, pues, asegura, desde hace seis años, cuando tuvo la fortuna de convertirse en padre, es otro hombre y adquirió una gran madurez.

Sobre este tema, así como del rol que funge en la televisión mexicana, y de sus futuros proyectos profesionales y personales.

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Hace 16 años debutaste en la telenovela Primer amor… a 1000 x hora y desde entonces has sido uno de los pocos actores que se liga de una historia a otra y como protagonista…

Así es. Estoy muy agradecido por el apoyo que Televisa me ha brindado en todo este tiempo. Ya voy a cumplir 17 años y medio en México, estoy consciente de eso, y como siempre digo, pocas veces miro para atrás, porque prefiero ver lo que sigue. Este año cumplí 20 años de carrera, adoro a mis fans, me hicieron todo un recuento de lo que he pasado en mi carrera. Han sido maravillosos estos casi 18 años en México y 20 de carrera ininterrumpidos, llenos de emociones, de mucha adrenalina y aprendizaje. He cambiado bastante y para bien. Primero que nada me siento agradecido con Dios y plenamente afortunado.

En todo este tiempo, ¿qué has aprendido a valorar más?

A lo largo de mi carrera he tenido altas y bajas, como todos mis compañeros, pero siempre digo que los sacrificios son a beneficio de, y a veces uno tiene mucha incertidumbre y confías en que haces las cosas con el corazón y con bondad, dirigiéndote siempre hacia el camino del esfuerzo y del trabajo, y en algún momento todo fluye y el porqué siempre es positivo.

Entonces, valió la pena dejar el modelaje por hacerte de un nombre en la actuación y, sobre todo, que te alejaras de tus raíces…

Por supuesto que sí, y a esta altura de mi vida te puedo decir que me siento pleno y feliz con este resultado. ¡Claro que valió la pena dejar el modelaje! Quizás uno pone en la mesa sacrificios o momentos difíciles, y los más fuertes o pesados son los que vienen ligados a lo sentimental, tanto al sacrificio físico o psicológico. Alejarse uno de sus raíces y de su familia, por lo menos en mi caso, fue lo que más me costó superar, y mis hermanas terminaron haciendo casi lo mismo porque se fueron a vivir a otro país, gracias a que en su momento comencé a viajar, y ahora viven en Europa. Obviamente estoy seguro de que ellas se sienten muy orgullosas de mí por todo lo que he logrado.

Supongo que en su momento te costó trabajo que creyeran en tu talento por ser un hombre apuesto para muchas mujeres…

Totalmente. El ser galán estereotipado viene de la mano de que siempre la gente prejuzga y piensa que estás ahí porque tienes el prototipo de ese tipo de personajes y nada más. Hay quizás una exigencia extra y de una perspectiva mayor de verte, porque es muy fácil criticarte y mofarse, y a ver cuánto dura. Siempre he dicho que el modelaje me ayudó, pero también es una presión extra para cualquier cosa. Es mucho más importante la preparación, el estudio y la disciplina a la hora de trabajar, que el qué tan bien o mal te veas. Para mí la belleza interior es más importante porque la puedes utilizar a la hora de relacionarte con la gente o de interpretar un personaje, pues va más allá de lo que se ve o de lo que puedas transmitir al mismo tiempo.

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